Periodistas españolas tienen la palabra

Es indudable que este es un mundo de hombres. Ellos toman las decisiones, dictan las sentencias y tienen todo el control. No obstante, las mujeres siempre se las arreglan para escapar a la censura.

Las mujeres durante muchos siglos no tuvieron permitido expresarse a través de la prensa o la literatura. Muchas se tuvieron que ocultar tras seudónimos para poder publicar sus opiniones. Pero inevitablemente el tiempo les ha hecho un poco de justicia, gracias, sobre todo, a las luchas feministas por la emancipación.

El periodismo ha sido uno de los escenarios donde las mujeres se han expresado no solo como reclamo de sus derechos, sino en los más disímiles campos del conocimiento.

Muchas periodistas se han sentado en los espacios de opinión y desde allí han alzado las banderas de la justicia. Para esto se requiere muchísima valentía porque ser una mujer con opiniones fuertes en un mundo de hombres puede ser un problema para cualquiera que desee tener una vida tranquila. Por lo general estas pretensiones obligan a decidir entre llevar una vida apacible o alzar la voz por las causas que se defienden.

Las periodistas españolas han logrado ganarse un espacio como mujeres influyentes en el mundo. Muchas de ellas se han convertido en lideresas de opinión y ya su voz es tenida en cuenta en espacios importantes.

Las redes sociales y la blogosfera han sido plataformas que han servido de mucho para que las mujeres tomen la palabra. Si en los espacios de opinión de los medios oficiales no han tenido su espacio es en estas otras plataformas donde han podido situarse y expresarse.

Twitter es uno de esos espacios que ha permitido a las mujeres llamar la atención de los medios y todo el mundo. Algunas de estas mujeres influyentes son Ana Pastor, María Casado, Sandra Barneda y Sandra Golpe, a partir de un medidor que la red publica a partir del impacto de las publicaciones en esta plataforma.

Las mujeres periodistas, a veces minimizadas en los grandes medios, han sabido, como siempre, evadir las brechas de género y encontrar las maneras de transmitir sus opiniones. Esta es la prueba.

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